Fernando Valenzuela hacía su entrada triunfal en su primera temporada importante, al ser llamado por Tom Lasorda a lanzar para Dodgers de los Ángeles en el Día de apertura contra los Astros de Houston, lanzando toda la ruta pelota de 5 hits, para llevarse el triunfo por blanqueada de 2-0.

El 9 de abril de 1981 era día del juego inaugural de la temporada.

El abridor principal de los Dodgers, Jerry Reuss, estaba programado para abrir contra los Astros de Houston, pero se lesionó la pantorrilla poco antes del inicio del juego, por lo que el mánager Tom Lasorda le dio toda la confianza, al joven mexicano Fernando Valenzuela.

A medida que el juego avanzaba, Valenzuela tomaba el control de la situación como si tuviera la experiencia de un consagrado, sorprendiendo a propios y extraños, ya que llevaba el juego sin permitir carrera y con ventaja de 1-0, hasta que en la parte baja del séptimo episodio Mike Scioscia conectó cuadrangular que dejaba el juego con score final de dos a cero a favor de los Dodgers.

Fernando Valenzuela escucha a su mánager Tom Lasorda

Aquel fue un memorable día, lanzando las nueve entradas y blanqueando a los Astros en su debut en MLB.

UN POCO DE HISTORIA

Valenzuela fue firmado por los Dodgers el 6 de julio de 1979, pero debutó en la temporada de 1980. En 1981 fue su año, se convirtió en el foco de un fenómeno social llamado “Fernandomanía” al convertirse en un superestrella. Ganó sus primeros ocho juegos consecutivos sin derrota, cinco de ellos por blanqueada. Fue una campaña recortada por la huelga, pero Valenzuela terminó con récord de 13-7 y un promedio de carreras limpias de sólo 2.48. Fue el primero y hasta nuestros tiempos el único jugador en ganar el premio Cy Young otorgado al mejor pitcher y el de Novato del Año en la misma temporada en la Liga Nacional.

Fue de los Ángeles de Puebla

Proveniente de los Tuzos de Silao, en 1979 Fernando Valenzuela es contratado por los Ángeles de Puebla, un portentoso trabuco lleno de estelares, por lo que fue prestado a los Leones de Yucatán.

Fernando con el uniforme de los Leones de Yucatán

Participando en un equipo limitado, ganó 10 partidos contra 12 derrotas con 2.49 de PCLA y 141 ponchados.

Sus actuaciones le llamaron la atención a “Corito” Varona, famoso buscador en la Liga Mexicana y él lo recomendó a Mike Brito, un scout de los Dodgers, quien estaba en México viendo a un short stop de nombre Alí Uscanga. Valenzuela estaba lanzando en ese juego contra Uscanga, a quien ponchó con tres lanzamientos.

“Olvidé todo acerca del shortstop” y me dediqué el resto del juego a evaluar el desempeño de este pitcher zurdo enviando los informes a la gerencia de los Dodgers”.

Mike Brito
Mike Brito con su famosa pistola de radar

Los Dodgers compraron el contrato el 6 de julio de 1979 por 120,000 dólares y lo enviaron a Clase A al Lodi Dodgers de la Liga de California, en donde conoció a Roberto “Babo” Castillo, quien le enseñó a tirar el tirabuzón a finales de 1979, cuando Valenzuela fue enviado a la Liga Instruccional de Arizona, luego de terminar su compromiso en clase A.​

En ese año, Valenzuela fue promovido a Doble A con el equipo San Antonio Dodgers. Ahí lideró la Liga de Texas con 162 ponchados y un récord de 13 ganados y 9 perdidos, con un promedio de carreras limpias de 3.10. De ahí paso a la principal sucursal de Triple AAA: Albuquerque de donde llegó al primer equipo a finales de la temporada en 1980.

Fue requerido al bullpen de los Dodgers en septiembre de 1980 en el último mes de la temporada, ayudó a los Dodgers a empatar la División del Oeste con Houston Astros, lanzando 172/3 innings en labores de relevo en diez juegos, donde tuvo récord de dos juegos ganados y un salvamento. Los Dodgers perdieron un juego de play-off y el campeonato de la división ante los Astros.

Fernando Valenzuela estaba en las portadas de los más prestigiosos medios de comunicación como lo es el Sport Ilustrated

Para el inicio de la temporada de 1981, Tom Lasorda, mánager de los Dodgers, tenía problemas de lesiones con sus abridores, por lo que Fernando es llamado al equipo principal y colocado en la lista de activos, quedando como lanzador del tercer juego.

Pero el destino le tenía otros planes, que era hacer su entrada triunfal al estrellato en el beisbol mayoritario en el Opening Day un día 9 de abril, pero de 1981.