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Los Años

Por Ricardo Velázquez

El ser humano es cíclico, repite patrones de conducta. Un par de ejemplos están las derrotas en territorio ruso del ejército francés de Napoleón en 1812 y el de Hitler en 1941. En ambos, separados por 129 años de diferencia, el resultado fue similar.

Lo que me llama la atención son un par de años beisboleros de severas crisis que modificaron el esquema y pusieron al beisbol en jaque.

Los calendarios son curiosamente con lapsos de 40 años entre ellos; 1940, 1980 y alarmantemente está el 2020.

En los dos anteriores ha habido “avisos” en años previos al suceso. Nada cambia de la noche a la mañana, “los cambios fundamentales, empiezan mucho antes de que advirtamos que una nueva dirección será muy pronto la principal”. (Del libro El cambio es cosa de todos de Pat McLagan) 

Portada del libro El Cisma 1940

En 1940 ocurrió el Cisma, cuando un grupo mayoritario de equipos encabezados por Lázaro Penagos, del team campeón vigente (1939) Cafeteros de Córdoba, desconocieron al Presidente de la Liga Mexicana, Ernesto Carmona y al Alto Comisionado, Alejandro Aguilar Reyes y pretendieron formar su circuito sin ellos, que apoyaban el ingreso de Jorge Pasquel con el equipo de Veracruz.

Se desató la crisis cuando sólo Monterrey y Santa Rosa apoyaron a sus directivos y por otra parte los cinco equipos restantes formaron su liga aparte, la cual no se sostuvo ni el calendario de 1940 completo. (Fue llamada Liga Cismática, por surgir de un Cisma) Se perdieron trabajos, jugadores, equipos, directivos y claro, surgieron otros que manejaron con otro cariz las cosas. Pero el beisbol nunca fue más, como era hasta entonces.

Lázaro Penagos no permitiría que ingresara Jorge Pasquel a la Liga

En 1980, año que estaba proyectado promocionalmente como “El Año del Jonrón”, terminó por ser conocido como El Año de la Huelga, en la que los jugadores, encabezados principalmente por Abulón Hernández formaron la Asociación Nacional de Beisbolistas a fin de defender sus derechos y tuvieron como oponente a los directivos, encabezados por Alejo Peralta. Nadie cedió. Fueron a juicio federal y la ANABE obtuvo la razón en instancias legales… victoria pírrica, porque se perdieron trabajos, jugadores, equipos, directivos, y la liga que formaron los Anabistas fue condenada al fracaso y desaparición. El beisbol tuvo que reestructurarse lentamente, nuevos jugadores y picar piedra desde abajo, pero nunca llegó a las alturas que estaba en los sesentas y setentas.

Ramón “El Abulón” Hernández se convirtió en uno de los dirigentes de la ANABE

Hace un par de años los vientos cismáticos se dejaron venir, tanto en el Salón de la Fama, como en el Viejo Circuito.

Un patrocinador (Cervecería) que entrega o vende la franquicia “Salón de la Fama” a un gobierno sinaloense (Malova) y un adversario encabezado por el presidente Plinio Escalante y el expresidente y apoderado legal, Pedro Treto Cisneros, que reclama lo que le corresponde. Como resultado, se dividía en dos recintos a nuestro beisbol. El de Culiacán, que era el oficial, (Salón de la Fama del Beisbol Profesional de México) que no prosperó y desapareció, y el nuevo, llamado desde Salón de los Inmortales, Recinto de la Fama, hasta lo que hoy conocemos como Salón de la Fama del Beisbol Mexicano.

Pedro Treto y Plinio en la Conferencia de Prensa cuando Plinio hace pública la decisión de Cervecería y la estrategia para defender el Salón de la Fama

Por otra parte, el problema con los llamados “Pochos” (mexicoamericanos) detonó un problema que ya se había manifestado pocos meses atrás, enfrentando a la “Vieja Guardia” de equipos tradicionales como Sultanes de Pepe Maiz, Diablos Rojos de Manzur y Tigres de Peralta, principalmente, contra la “Nueva Generación” de Tijuana, Yucatán, Monclova y Torreón, con nuevos directivos que pretendieron imponer cambios que no resultaron bien, como el fracaso de los mini torneos (al estilo futbolero) o el autonombrado CEO que hundió a la liga con decisiones en las que perdieron dinero los directivos con las ventas de jóvenes a MLB y fue preciso que renunciara.

El problema se solucionó a medias, pero ya nada será igual. Se retiraron Manzur y Peralta del beisbol, Magdaleno salió de Sultanes, en LMB salió Plinio Escalante, Nestor Alba, y hasta se conjuntó con el fallecimiento de dos estandartes del beisbol tradición como Alejandro León y Tomás Morales.

El virus que desató la pandemia mundial afectará de alguna manera al beisbol mexicano

El problema que se presenta este 2020 va más allá de otros casos. Es la crisis mundial económica que se vislumbra con los estragos del Covid 19, tanto en las muertes, como en la recuperación nacional, que más que las confrontaciones beisboleras pasadas que como hemos visto movieron el esquema, va a afectar el funcionamiento de la economía de clubes débiles, que siempre han estado con afectaciones financieras y también a los fuertes.

En el 2020 se han suspendido múltiples actividades en nuestro país (y en el mundo) y el beisbol de verano no arrancará ni en marzo, ni en abril y quizá tampoco en mayo y junio. El futuro es incierto, hoy más que nunca. Pero la crisis que pondría en jaque al beisbol es real, lo extraño que veo son los ciclos; 1940, más 40; 1980; más 40…2020 ¿El año que marcará un cambio en la forma de hacer beisbol?

Aunque el beisbol siempre ha salido adelante, siempre se han dejado atrás factores valiosos e importantes. Es aquí donde cabe la expresión “Los años malditos del beisbol mexicano”.

O ¿Usted qué piensa?