El Éxito de una apuesta ganadora

Sultanes y el Éxito de una Apuesta Ganadora

POR: Ricardo Velázquez Jr.

Cuando se anunció la serie entre Sultanes de Monterrey y Medias Rojas de Boston, las dudas no tardaron en aparecer. ¿Respondería la afición? ¿Sería un éxito comercial? ¿Valdría la pena el esfuerzo de traer a una franquicia de MLB en plena pretemporada?

Hoy, con los dos encuentros jugados ante un estadio a reventar y una afición entregada, la respuesta es contundente: sí, valió la pena y con creces.

El mérito es de muchos, pero la visión y estrategia de Willy González, vice presidente de los Sultanes, merece un reconocimiento especial. Apostar por traer a un equipo de la talla de Boston fue cuestionado por varios, que quizá esperaban a los Yankees, a los Dodgers, u otros, pero vinieron los Red Sox.

La preventa de boletos no daba buenos augurios. Había “aves de mal agüero” que diagnosticaban un gran fracaso. Pero esa palabra no estaba en el diccionario de la directiva y la preventa de boletos dio un giro con estrategias de la directiva. El Estadio Móbil Super se fue llenando desde temprano, y la magia de grandesligas apareció. La atmósfera dentro y fuera del estadio fue una gran fiesta, un espectáculo que dejó claro que Monterrey está para recibir béisbol de alto calibre.

Las imágenes del estadio a reventar y la fanaticada viviendo el juego como si fuera una Serie Mundial no sólo enaltecen el nombre de los Sultanes, sino que refuerzan el papel de Monterrey como una capital beisbolera por excelencia. A esto hay que sumarle la derrama económica generada: hoteles, restaurantes, transporte y todos los sectores involucrados que se beneficiaron de un evento que, más allá de lo deportivo, es una lección de cómo convertir el béisbol en un producto rentable y atractivo.

Esta serie sirvió para que los Sultanes se probaran en el Diamante, y nos mostró que nunca hay que darse por vencido y que con estrategias bien pensadas, el beisbol en México puede seguir creciendo y atrayendo eventos de alto nivel.

Hoy nadie cuestiona si fue una buena decisión. El lleno total y la locura de la afición que vivimos, hablan por sí solos.

O ¿Usted que piensa?

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